Preguntas Frecuentes

SAGONC es un equipo de profesionales dirigido por oncólogos médicos cuyo objetivo es mejorar las perspectivas de salud de las personas en relación con el cáncer.

Nuestras áreas de trabajo son:

  1. Cáncer hereditario.
    Consiste en el diagnóstico precoz de mutaciones o variantes genéticas de predisposición al cáncer.
  2. Oncología molecular.
    Consiste en el diagnóstico de alteraciones genéticas en el tumor utilizando la secuenciación masiva (NGS) para profundizar en el conocimiento de la biología molecular del paciente con cáncer.
  3. Ensayos clínicos.
    Consiste en la valoración de posibles ensayos clínicos en función del perfil clínico, genético y molecular de cada paciente.
El cáncer es una enfermedad genética. ¿Qué significa esto?

Lo primero que hay que tener claro es que el cáncer no se hereda. Lo que se hereda es la predisposición genética a desarrollarlo a lo largo de la vida y esa probabilidad o riesgo de desarrollarlo depende de varios factores como el tipo de gen alterado y otros factores ambientales, como tabaco, alcohol, dieta etc.

Una vez tenemos claro lo anterior, sí existen diferencias entre el cáncer que ocurre en una persona con un síndrome de predisposición al cáncer o un cáncer en cualquier otra persona. Por ejemplo, en el primer caso, es frecuente que aparezca el cáncer en edades más jóvenes, puede haber más de un cáncer en la misma persona o en el mismo órgano (por ejemplo, dos tumores en el colon o cáncer de mama bilateral). Además, pueden existir características moleculares diferentes y esas características pueden permitir tratamientos específicos (por ejemplo, inmunoterapia en pacientes con cáncer de colon e inestabilidad de microsatélites en el síndrome de cáncer colorrectal hereditario o síndrome de Lynch).

¿Qué es una mutación germinal y por qué se estudian estas mutaciones en “cáncer hereditario”?

Es importante comprender antes, que es una célula germinal. Una célula germinal es un óvulo (en la mujer) o un espermatozoide (en el hombre), que contiene todos nuestros genes que vamos a poder transmitir a nuestros hijos o, dicho de otro modo, nuestros genes al nacer son la herencia de los genes de nuestros padres. Si un gen ya está alterado en el óvulo de la madre o en el espermatozoide del padre, esto se va a heredar al hijo en mayor o menor probabilidad y este hijo tendrá esta alteración en todas las células de su cuerpo (alteración o mutación germinal). Por tanto, tendremos un gen heredado alterado que no funciona bien y que puede producir una enfermedad en aquellos órganos o tejidos donde el gen tiene un papel importante.

En algunas ocasiones, se puede producir una mutación en algún gen durante el proceso de formación de las células germinales (óvulo y espermatozoide) que se llama meiosis, apareciendo por tanto la primera mutación germinal o mutación fundadora, que también puede ser transmitida a la siguiente generación.

Es importante destacar que existen mutaciones o alteraciones de significado incierto y que no se relacionan de forma clara con riesgo a desarrollar cáncer. Las mutaciones claramente relacionadas se denominan patogénicas.

¿Hay diferencias entre un “cáncer hereditario” y un “cáncer no hereditario”?

Lo primero que hay que tener claro es que el cáncer no se hereda. Lo que se hereda es la predisposición genética a desarrollarlo a lo largo de la vida y esa probabilidad o riesgo de desarrollarlo depende de varios factores como el tipo de gen alterado y otros factores ambientales, como tabaco, alcohol, dieta etc.

Una vez tenemos claro lo anterior, sí existen diferencias entre el cáncer que ocurre en una persona con un síndrome de predisposición al cáncer o un cáncer en cualquier otra persona. Por ejemplo, en el primer caso, es frecuente que aparezca el cáncer en edades más jóvenes, puede haber más de un cáncer en la misma persona o en el mismo órgano (por ejemplo, dos tumores en el colon o cáncer de mama bilateral). Además, pueden existir características moleculares diferentes y esas características pueden permitir tratamientos específicos (por ejemplo, inmunoterapia en pacientes con cáncer de colon e inestabilidad de microsatélites en el síndrome de cáncer colorrectal hereditario o síndrome de Lynch).

Si existe una mutación germinal patogénica, ¿voy a desarrollar cáncer con total seguridad?

La respuesta es no. Si una persona tiene una mutación patogénica en algún gen de predisposición al cáncer, esa persona va a tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer a lo largo de su vida comparado con una persona sin esa mutación, pero no es seguro que vaya a desarrollar un cáncer. Además, el riesgo va a depender del tipo de mutación genética y de otros factores como el estilo de vida (por ejemplo, hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol).

¿Hay tumores más frecuentes dentro de los síndromes de predisposición al cáncer?

Hay síndromes de predisposición al cáncer más frecuentes que otros como el síndrome de predisposición al cáncer de mama y ovario o el síndrome de predisposición al cáncer colorrectal tanto no polipósico (síndrome de Lynch) como polipósico. Estos síndromes están causados por una alteración o mutación en un gen como puede ser BRCA 1 o BRCA 2 en el primer caso o la inestabilidad de microsatélites o gen APC en el segundo y tercer caso, respectivamente. Sin embargo, existen otros genes que están también directamente implicados en estos síndromes y que es importante estudiarlos.

Aunque dentro de cada síndrome hay tumores más frecuentes que otros, existe un espectro de diferentes tipos de cáncer que pueden estar relacionados con una misma mutación patogénica y un mismo síndrome (ejemplo, cáncer de endometrio en síndrome de Lynch). Por eso, es importante el estudio de cada familia

¿Qué personas pueden ser valoradas en la consulta de cáncer hereditario?

Tanto las personas que tienen o han tenido un cáncer como aquellas que tienen antecedentes familiares de cáncer pueden preguntarse si tienen posibilidad de heredar el cáncer o transmitirlo a sus hijos y solicitan asesoramiento en la consulta. Sin embargo, como hemos explicado anteriormente, sólo una pequeña parte (en torno a un 5%) de todos los cánceres tienen carácter hereditario y es una falsa creencia el hecho de pensar que el cáncer se hereda. Por ello, es importante asesorar bien a las personas que acuden a la consulta y valorar si está indicado realizar el estudio.

¿Cómo se diagnostica un síndrome de predisposición al cáncer?

En primer lugar, es importante explicar cuál es el objetivo del estudio y que implicaciones tiene el diagnóstico de una posible alteración o mutación genética, ya sea patogénica o de significado incierto, haciendo entender a la persona todo lo explicado anteriormente.

¿En qué consiste el estudio genético?

El estudio consiste en la utilización de una muestra de saliva (preferiblemente), un frotis bucal o una extracción de sangre (unos 5-6 ml).

¿Cómo me hago el estudio genético?

Para la realización de cualquier estudio diagnóstico, el paciente no necesita desplazarse de su domicilio.

En el caso de los estudios de cáncer hereditario, se le enviará un kit de recogida de muestra de saliva a su domicilio y una vez utilizado, se recogerá la muestra en su domicilio para llevar a cabo el análisis. Se le dará instrucciones precisas de cómo recoger saliva en el kit.

En caso de los estudios sobre tejido tumoral, se procederá a recoger la muestra en su domicilio. El paciente deberá disponer de la muestra que previamente habrá retirado del servicio de anatomía patológica de su hospital de referencia.

En el caso de biopsia líquida, sí es necesaria la extracción de una analítica de sangre. En ese caso, disponemos de opción de extracción de analítica en el propio domicilio o en un centro de extracción cercano.

Dispondrá de un teléfono de consulta en todo momento, si lo necesita.

¿Qué sentido tiene hacerse el estudio genético para detectar un síndrome de predisposición al cáncer? ¿Existe tratamiento?

El objetivo de la detección de un síndrome de predisposición al cáncer es intervenir en esa persona o en esa familia para evitar que el cáncer aparezca o para diagnosticarlo lo más precozmente posible mediante un seguimiento mucho más estrecho o con pruebas más específicas.

En definitiva, ¿en qué consiste la consulta de cáncer hereditario y el asesoramiento genético en cáncer?

Consiste en la identificación de personas con criterios de sospecha de un síndrome de predisposición al cáncer mediante una valoración clínica y la realización de un árbol genealógico. Si se sospecha, se le propone la realización de un estudio genético que se lleva a cabo mediante la obtención de una muestra de saliva (preferiblemente), frotis bucal o extracción de sangre (5-6ml) para estudiar los genes implicados. Desde el primer momento, se acompaña al paciente en la toma de decisiones y en las implicaciones del estudio.

En el paciente con cáncer, ¿para qué sirve el estudio molecular de un tumor?

En aquellos pacientes con cáncer, profundizar en el conocimiento de la biología molecular del tumor puede permitir la utilización de terapias dirigidas o personalizadas que podrían ser más eficaces que el tratamiento estándar utilizado en la práctica habitual. Existen numerosas alteraciones genéticas que están relacionadas con el cáncer y en los últimos años se ha avanzado mucho en este sentido ya que de forma paralela se han ido desarrollando terapias dirigidas a mutaciones o alteraciones concretas de cada cáncer que han mejorado el pronóstico de los pacientes.

¿En qué consiste el estudio molecular de un tumor?

En el propio tumor (biopsia tumoral o bloque tumoral de una pieza quirúrgica) se realiza un estudio de secuenciación masiva (NGS) que permite detectar alteraciones en diversos genes con potencial utilidad clínica, permitiendo mejorar el conocimiento del cáncer y la posibilidad de utilizar un tratamiento dirigido y personalizado.

También se puede estudiar la genética y el perfil molecular del tumor mediante una analítica de sangre que permite encontrar fragmentos del tumor en la sangre y así realizar el estudio de NGS. Es lo que llamamos biopsia líquida.

¿Qué son los tratamientos dirigidos o personalizados?

Los tratamientos dirigidos o personalizados son fármacos cuya diana es un gen o una proteína específica que está relacionada con el crecimiento, la división y la proliferación de las células tumorales de un cáncer (un ejemplo es HER2 en cáncer de mama). En general, estos tratamientos han conseguido ser más eficaces que la quimioterapia convencional y pueden administrarse solos o en combinación con otros tratamientos. Además, actualmente muchos tratamientos solo están disponibles dentro de ensayos clínicos y pueden ser una oportunidad para los pacientes.

¿Son útiles los ensayos clínicos?

Un ensayo clínico es un estudio de investigación que se realiza en pacientes y que sirve para conocer la eficacia y la seguridad de nuevas terapias. Existen numerosos ensayos clínicos en España. Los ensayos clínicos permiten que la ciencia avance y que existan cada vez más terapias en oncología. Debemos saber que las terapias actuales aprobadas y que se prescriben en la práctica habitual, primero demostraron su eficacia en ensayos clínicos y los pacientes que estaban incluidos en esos ensayos clínicos se beneficiaron de estos fármacos antes de que se aprobasen su uso en otros pacientes. Teniendo en cuenta que la investigación en oncología avanza muy rápido, un ensayo clínico puede ser una oportunidad para los pacientes y debemos tenerlo en cuenta. Seleccionar el ensayo clínico adecuado depende de varios factores como es el tipo de tumor, características moleculares del mismo, estadio, tratamientos previos recibidos etc.

¿Es útil, por tanto, un estudio molecular en el cáncer mediante NGS?

El estudio molecular de un tumor mediante secuenciación masiva (NGS) permite encontrar alteraciones genéticas (mutaciones, por ejemplo) susceptibles de ser tratadas mediante fármacos dirigidos ya sea dentro o fuera de ensayos clínicos. Esto puede ser una oportunidad para el paciente. Sin embargo, también es importante señalar que en muchos casos no se encuentra ninguna alteración genética en el estudio de NGS que pueda servir para un tratamiento dirigido, aunque esto no significa que el paciente no pueda ser candidato a un ensayo clínico. Siempre es necesario valorar al paciente teniendo en cuenta numerosos factores como el tipo de tumor, terapias previas recibidas, enfermedades previas, preferencias, etc.